El cáncer de cuello de útero también conocido como cáncer del cérvix es una enfermedad ginecológica que consiste en el crecimiento de células cancerígenas en el cérvix. El cérvix es la zona estrecha del útero que conecta el útero con la vagina.
El cáncer de cuello de útero se produce porque las células del cérvix crecen sin orden y de manera descontrolada, por lo tanto, este descontrol va a formar una masa de tejido denominada tumor.
El cáncer de cuello de útero es causado por regla general por un virus de transmisión sexual denominado Virus del Papiloma Humano (VPH) aunque tenemos que dejar claro que no todos los VPH causan cáncer.
Existen múltiples factores de riesgo que provocan el nacimiento de esta enfermedad:
El cáncer de cuello de útero no presenta signos o síntomas en su fase temprana, pero cuando la enfermedad empeora puedes encontrarte con alguno de estos síntomas:
El diagnostico precoz del cáncer de cuello de útero es importantísimo para salvar la vida de la mujer y evitar así tantas muertes al año por esta maldita enfermedad.
Existe una prueba denominada citología Papanicolau que es la que detecta las células cancerosas o anormalidad en las mismas en el cuello del útero. Si la prueba detecta dichas células cancerosas el médico puede utilizar otras herramientas para la confirmación de la enfermedad ginecológica, como es el caso de la realización de una biopsia y una colposcopia.
En concreto la biopsia lo que hace es decirnos el grado de la enfermedad para saber que es lo que ha invadido la enfermedad en concreto. La clasificación va desde el estadio "I" hasta el estadio "IV" que es cuando el cáncer ha invadido otras partes del cuerpo.
El cáncer de cuello de útero puede ser tratado con cirugía, quimioterapia, radiación, etc.
Existe una vacuna para el VPH que combate la enfermedad creando resistencia. La vacuna no previene todos los virus del VPH pero sí algunos. Es preferible vacunarse antes de mantener relaciones sexuales y la edad para vacunarse va desde las niñas de 9 años hasta los 26 años de edad.
La vacuna no cura el Virus del Papiloma Humano pero ayuda a la persona infectada a no infectarse de otros virus.
Hay que decir que las mujeres que estén entre 9 y 15 años recibirán de manera gratuita la vacuna, y las mujeres entre 16 y 26 años deberán pagar la vacuna, pero siempre y en ambos casos la vacuna se conseguirá tras la receta médica correspondiente.