La Clamídia es la enfermedad de transmisión sexual más extendida entre las mujeres. La Clamídia es causada por un microorganismo cuyo tamaño se encuentra a medio camino entre una bacteria y un virus que puede dañar los órganos reproductivos de la mujer. Es un parasito que únicamente puede reproducirse dentro de las células de un anfitrión viviente.
A la Clamídia también se la conoce como "Uretritis no específica".
La Clamídia se contagia a través de relaciones sexuales anales, vaginales u orales. Las personas que son sexualmente activas pueden infectarse con Clamídia.
La mujer embarazada que está infectada con la Clamídia puede infectar a su hijo durante el parto.
Hemos de empezar señalando que el 40 % de las mujeres infectadas por Clamídia carecen absolutamente de síntomas. Por lo demás, los síntomas suelen ser una secreción vaginal inusual, fiebre, dolores abdominales, llagas en la vagina, sangrado al hacer el coito y sensación de escozor al orinar. Si tienes alguno de estos síntomas, no debes perder más tiempo, y has de acudir a nuestra clínica para realizarte una revisión ginecológica así como una citología. Antes de que el daño sea irreparable.
Los efectos de la infección por Clamídia afectan especialmente al cuello del útero, aunque en su modo más temprano y benigno suele ser asintomática. Si no es diagnosticada y debidamente tratada, puede perdurar durante meses e incluso años. En algunos casos, la inflamación se extiende hacia arriba, afectando al útero y a las trompas, provocando lo que se conoce como inflamación pélvica.
La Clamídia puede ser tratada y eliminada de manera sencilla y efectiva por medio de antibióticos, pero si no es tratada puede llegar incluso a producir la esterilidad, dado que produce una rigidez y un bloqueo en las trompas, lo cual hace imposible la fecundación. Los efectos de la Clamídia en las trompas puede causar también un embarazo ectópico, de manera que el óvulo fertilizado se detiene en la trompa, sin continuar su camino hacia el útero. Si el embarazo ectópico no se detecta a tiempo, la mujer perderá la trompa.
Si tienes pareja, ambos habéis de seguir el tratamiento (aunque tu pareja no presente síntomas), ya que al tratarse de una enfermedad de transmisión sexual no se consigue nada tratando únicamente a uno de los dos, ya que os lo volveríais a transmitir el uno al otro, y estaríais de nuevo como al principio.
Para prevenir cualquier enfermedad de transmisión sexual así como embarazos no deseados hay que utilizar el preservativo.

