Hoy en día es ya una práctica habitual el que junto con la citología nos hagamos también una ecografía. Y es que la ecografía nos da una muy importante información visual sobre nuestros genitales internos: útero y ovarios. La ecografía nos permite detectar a tiempo (antes de que sea tarde) posibles quistes y miomas. Cuando todavía no existía la ecografía, la exploración interna se hacía únicamente mediante palpación con los dedos. Hoy en día las cosas han cambiado mucho...
Lo habitual es hacerse una revisión ginecológica anual. Y por tanto, también una ecografía al año.
El objetivo de la citología y la ecografía es detectar (tempranamente) posibles problemas: infecciones, condilomas, bultos, quistes, miomas, cánceres, etc. Dado el carácter preventivo y diagnóstico de una revisión ginecológica, la ecografía, es una medida que te ayuda enormemente. La frecuencia tanto de cáncer de mama como de cáncer de cuello de útero es mucho más alta en mujeres que no se revisan. La razón es muy simple: las revisiones detectan rápidamente cualquier problema y en sus fases más tempranas, y puede así corregirse. Bien merece la pena.
La ecografía obstétrica también es una prueba imprescindible para el seguimiento del embarazo.
Si deseas hacerte una revisión ginecológica completa, puedes acudir a cualquiera de las clínicas ASKABIDE.