En las Clínicas ASKABIDE contamos con un amplio abanico de profesionales en la especialidad de ginecología.
Quienes acudimos a hacernos las revisiones ginecológicas somos mujeres y preferimos que nos atienda una mujer. Nos sentimos más cómodas y nos podemos comunicar mejor. Y para nosotras eso es importante.
Por ello que en las clínicas ASKABIDE todo el personal que te atiende en el campo de la ginecología somos mujeres. Desde el principio hasta el final, desde recepción hasta las ginecólogas.
Las revisiones ginecológicas tienen que realizarse a partir de la madurez biológica y especialmente a partir del momento en que empezamos a tener relaciones sexuales con penetración. Hay quienes piensan que deben hacerse revisiones ginecológicas únicamente las mujeres que están utilizando un método anticonceptivo como la píldora o el DIU. No es así: todas las mujeres debemos hacerlo, es una medida preventiva sumamente eficaz.
Además una revisión ginecológica es algo muy sencillo.
Para comenzar la revisión ginecológica se toman tus datos personales, tu historial médico y tus hábitos de salud. A continuación, y en función de la situación y características de cada cual, se hace una exploración adaptada a cada mujer.
La exploración comienza por palpar tus pechos y axilas para tratar de detectar algún posible bulto. Es conveniente también explicarte cómo aprender a hacerte tú misma una exploración mamaria. Sin obsesiones, pero has de hacerlo periódicamente.
Lo más importante es detectar tempranamente cualquier posible cambio. Cambios en el tamaño, color, en la aparición de bultos, edemas, etc. Se trata de una medida preventiva y muy eficaz.
Luego ya se pasa a los genitales. Se observa la distribución del vello púbico, los labios externos, los labios internos, el clítoris y la uretra, tratando de ver si hay algún problema, alguna pequeña infección o si todo está normal.
Salvo en los casos en que se empieza a tomar la píldora o se coloca un DIU por primera vez, las primeras revisiones ginecológicas han de hacerse a los 3 y 6 meses, en todos los demás casos es suficiente con hacerse una revisión anual.
El objetivo de la citología y la ecografía es detectar, de manera temprana, posibles problemas como: infecciones vaginales, condilomas, bultos, quistes, miomas, cáncer de mama, otro tipo de cánceres, etc.
Dado el carácter preventivo y diagnóstico de una revisión ginecológica y de la citología, es una medida que te ayuda enormemente. La frecuencia tanto de cáncer de mama como de cáncer de cuello de útero es mucho más alta en mujeres que no se revisan. La razón es muy simple, las revisiones ginecológicas detectan rápidamente cualquier problema y en sus fases más tempranas, y puede así corregirse. Bien merece la pena.