Hoy en día disponemos de una serie de métodos anticonceptivos para la regulación de la fertilidad, que nos permiten decidir si deseamos o no tener hijos, el momento y el número. No obstante, a veces surgen problemillas en la puesta en práctica de la regulación de la fertilidad:
En aquellas situaciones en las que ha surgido algún problema que no teníamos previsto, y que se pudiera producir un embarazo, podemos poner remedio sin esperar a que se confirme el embarazo y tener luego que practicar un aborto. Afortunadamente existe una medicación pensada para este tipo de situaciones.
Los métodos anticonceptivos como el preservativo, espermicida, la píldora, el DIU, o la vasectomía se utilizan antes o durante el coito. Sin embargo, en este caso se trata de una anticoncepción postcoital, es decir, una anticoncepción de emergencia.
La píldora del día después es una solución pensada para tomarla siempre que haya una situación de riesgo: una relación sin protección, un condón roto, o que se queda dentro... Hay que dejar bien claro que hay riesgo de embarazo a lo largo de todo el ciclo. Incluso cuando estás con la regla. No hay días sin riesgo. Ninguno a lo largo de todo el ciclo. Porque aunque teóricamente la ovulación tiene lugar hacia la mitad del ciclo, lo cierto es que en la vida de una mujer hay mil factores (mil) que pueden adelantar o retrasar la ovulación. Desde una preocupación, un examen, un régimen de adelgazamiento... Total, mil factores.
La píldora del día después hay que tomarla lo antes posible, ya que su efectividad va descendiendo según pasan las horas y debe administrarse en las 72 horas desde el momento del coito. Por tanto, no podemos dormirnos; la rapidez es fundamental.
La píldora del día después se compone de 2 píldoras y estas se consumen a la vez.
Como las píldoras del día después se toman tan temprano, no sabemos si ha producido o no un embarazo. No existe modo alguno de saberlo. Ni mediante una prueba de embarazo, ni mediante ecografía. Lo único que sabemos es que estamos en una situación de riesgo. Para evitarlo, la píldora del día después actúa a tres niveles:
Si no ha habido fecundación no tiene efecto ni consecuencia alguna.
La efectividad de la píldora del día después depende del tiempo transcurrido. En concreto, de las horas transcurridas. A más horas transcurridas desde el momento de la relación de riesgo, menor efecto. Su efectividad es total si se empiezan a tomar dentro de las 12 horas a partir del momento del problema (condón roto, marcha atrás...), es prácticamente total dentro de las 24 horas, y a partir de las 48 horas ya no es tan seguro que consiga interrumpir el embarazo:
Más allá de las 72 horas, su efectividad baja drásticamente. Por eso es de vital importancia el empezar a tomarlas lo antes posible. Si es el mismo día de la relación mucho mejor. Si por la hora o por lo que sea, no fuese posible, a primera hora del día siguiente. Es una carrera contra el tiempo.
Si has tenido algún problema, si estás en una situación de riesgo, puedes llamarnos o acercarte (lo antes posible) a cualquiera de las clínicas ASKABIDE.