El útero hace un ángulo de 90° con respecto a la vagina. O sea, que se inclina hacia adelante, hacia el vientre, por encima de la vejiga de la orina. Sin embargo, se calcula que casi una de cada 5 mujeres nace con el útero orientado hacia atrás, hacia la columna vertebral. A esto se le llama "retroversión del útero". Es pues muy frecuente.
Hay quienes creen (erróneamente) que la posición en retro del útero es causa de infertilidad, pero en general, no hay motivo de preocupación, puesto que durante el embarazo, el útero se dilata de forma normal y adopta la posición habitual alrededor de la 12ª semana de gestación. No obstante, conviene consultarlo y comprobar su situación mediante la ecografía.
En algunas mujeres (pocas) la retroversión del útero es consecuencia de una mala cicatrización tras una infección o una intervención quirúrgica. Esto puede dar más problemas. Las revisiones ginecológicas sirven (entre otras cosas) para detectar y corregir estos casos. Hazte una revisión anual.
Si quieres hacerte una revisión ginecológica y estudiar tu caso, puedes acercarte a cualquiera de las clínicas ASKABIDE.