Información Sobre la Sífilis

Métodos anticonceptívos

La sífilis es una Enfermedad de Transmisión Sexual causada por una bacteria llamada espiroqueta. Este microorganismo es una bacteria móvil espiroforme (con forma de hilo en espiral). Su diámetro es de 0,1 a 0,2 micrómetros y su longitud entre 5 y 15 micrómetros. Puestas una detrás de otra, entre 70 y 200 espiroquetas medirían alrededor de un milímetro.

enfermedades-de-transmision-sexual

La persona que tiene sífilis tiene más riesgo de contraer otras enfermedades sexuales y, además, si no se trata a tiempo puede producir hasta la muerte.

3 teorías sobre el origen de la Sífilis

Existen 3 teorías respecto del origen de la sífilis, que generan debate en el campo de la antropología y la historiografía. La comunidad científica no se muestra unánime en la interpretación de los datos existentes y la controversia continúa al respecto.

Teoría precolombina

La teoría precolombina sostiene que las lesiones en esqueletos de la edad neolítica se deben a la sífilis. Incluso en esqueletos de hace 5.000 años en Rusia, con lesiones óseas patognomónicas. Aunque tales lesiones se pueden confundir con lesiones lepromatosas. Quizá Hipócrates habría descrito los síntomas de la sífilis en su etapa terciaria.

También en las ruinas de Pompeya (que fue enterrada en el año 79 por el volcán Vesubio) se han encontrado esqueletos con signos que podrían ser de sífilis congénita.

De acuerdo con un trabajo científico de la Universidad de Bradford (Reino Unido) hecho público en junio de 1999, en un cementerio de una abadía agustiniana en el puerto de Kingston upon Hull (noreste de Inglaterra) usado entre 1119 y 1539, se encontraron 245 esqueletos, de los cuales tres tenían signos claros de sífilis. La datación con 14C indicó que el varón con las señales más evidentes de sífilis había fallecido entre 1300 y 1450.

Algunos científicos piensan que la sífilis pudo ser introducida en Europa tras los contactos entre vikingos y nativos canadienses, que supuestamente sucedieron alrededor del año 1300, coincidiendo con el tiempo en el que la enfermedad llegó a Hull.

En octubre de 2010, una excavación de esqueletos llevada a cabo en Gran Bretaña supuso un nuevo sustento para esta teoría, por cuanto los exámenes de los expertos indicaron que la enfermedad era conocida en este país dos siglos antes del viaje de Cristóbal Colón.

Teoría del intercambio colombino

Esta teoría sostiene que la sífilis era una ETS del Nuevo Mundo que la tripulación de Cristóbal Colón habría llevado a Europa.

Sus defensores dicen que está demostrado que hay esqueletos de nativos americanos precolombinos con lesiones sifilíticas y vinculan a la tripulación del primer viaje de Colón (1492) y con la epidemia de sífilis en el sitio de los alemanes contra Nápoles (1494).

Teoría de la guiñada

El historiador Alfred Crosby sugiere que las dos teorías son correctas. La sífilis es una forma de la infección tropical de la piel, los huesos y las articulaciones, llamada guiñada (también frambesia trópica o polypapilloma trópicum) causada por la bacteria espiroqueta Treponema pertenue. Otras treponematosis son el bejel (Treponema endémicum), la pinta (Treponema caráteum), y la sífilis (Treponema pálidum).

La guiñada es similar a la tuberculosis, que existe tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo desde tiempo inmemorial. En palabras de Crosby, "las diferentes condiciones ecológicas producen distintos tipos de treponematosis, y con el tiempo generan enfermedades relacionadas pero diferentes".

La epidemiología de esa primera peste de sífilis de fines del siglo XV no define si la enfermedad era nueva o si era una forma mutada de una enfermedad anterior.

En Europa

Desde Nápoles, la enfermedad barrió Europa, con tasas de morbilidad y mortalidad elevadísimas. Como lo describe Jared Diamond, "En esa época, las pústulas de la sífilis frecuentemente cubrían el cuerpo desde la cabeza a las rodillas, haciendo que se desprendiera la carne de la cara de las personas, y matando en pocos meses". Además, la enfermedad era más frecuentemente fatal que hoy en día. Diamond concluye que "hacia 1546 la enfermedad habría evolucionado hasta convertirse en la sífilis con los síntomas que se conocen actualmente".

Se cree que la causa principal de esta pandemia (en Europa, gran parte de Asia y norte de África) luego del siglo XVI se debió probablemente a la rápida urbanización.

En el siglo XVIII, miles de europe@s contrajeron la sífilis.

Las crónicas de la época le echaban la culpa de la sífilis a las enormes migraciones de ejércitos (en la época de Carlos VIII, a fines del siglo XV).

Algunos escritores sostienen que hubo simultáneamente una epidemia de gonorrea, que se suponía el mismo mal que la sífilis. Otros dicen que quizá fue una epidemia de una enfermedad concomitante pero desconocida.

Etimología

El nombre «sífilis» fue creado por el poeta y cirujano veronés Girolamo Fracastoro en su poema épico latino Sýphilis sive morbus gállicus (‘sífilis o el morbo francés’) en 1530. El protagonista de la obra es un pastor llamado Sífilus (quizá una variante de Síphylus, un personaje de las Metamorfosis de Ovidio).

Sífilo y sus amigos desafiaron al dios griego Apolo, por lo que éste los castigó, contagiándolos con la enfermedad. Agregándole el sufijo -is a la raíz de Sýphilus, Fracastoro creó el nuevo nombre de la enfermedad, y lo incluyó en su libro de medicina De contagiónibus (“Sobre las enfermedades contagiosas”, Venecia, 1584).

La culpa siempre de los otros

Las distintas denominaciones asumidas entre los siglos XVI y XVIII demuestran de manera inequívoca la vasta extensión de la enfermedad y el empeño en echar la culpa a los países vecinos:

En esa época, en Italia, Inglaterra y Alemania la sífilis se conocía como el «morbo francés» («enfermedad francesa»), y en Francia como «el morbo italiano». En Turquía como «enfermedad británica». En Rusia como «enfermedad polaca». En Tahití como «enfermedad cristiana». En el Japón de la era Sengoku como «morbo chino». En España como «mal francés» y «mal portugués». Y en Portugal como «mal español». Curioso.

Contagio de la Sífilis

La sífilis se contagia principalmente por medio de relaciones sexuales vaginales, orales o anales con personas infectadas. Las mujeres que están embarazadas pueden pasarle la enfermedad a su bebé. Hay que tener claro que la sífilis no se contagia por compartir cubiertos, manillas de puertas, piscinas, bañeras, utensilios o ropa, o por el contacto con el inodoro, etc. Esto son leyendas urbanas totalmente falsas.

Según datos de la OMS, en el mundo existen 12 millones de nuevos casos de sífilis:

  • África subsahariana: 4 000 000
  • Sur de Asia y Asia Pacífico: 4 000 000
  • Latinoamérica y el Caribe: 3 000 000
  • Norte de África y Oriente Medio: 370 000
  • Europa Occidental: 140 000
  • Europa Oriental y Asia Central: 100 000
  • Norteamérica: 100 000
  • Australia y Nueva Zelanda: 10 000

Para prevenir tanto la sífilis como cualquier Enfermedad de Transmisión Sexual -así como embarazos no deseados-, la medida más eficaz es la utilización del preservativo. Y desde el comienzo de la relación sexual.

Síntomas de la Sífilis

Hay personas que están enfermas con sífilis y como no presentan ningún síntoma, no lo saben. De hecho, el 90 % de las mujeres que la padecen no saben que la tienen, porque en la mayoría de los casos el chanco aparece dentro del cuello del útero, algo que la mujer no puede ver. Por lo tanto, estas personas van a contagiar con facilidad a las personas con las que mantengan relaciones sexuales.

enfermedades-de-transmision-sexual

La sífilis se presenta en cuatro fases:

Sífilis primaria

la fase primera de la enfermedad está marcada por la aparición de una o varias úlceras, conocidas como chancros. Suelen aparecer entre 10 días y 3 meses después de infectarse, con un promedio de 21 días. Un chancro puede aparecer en casi cualquier parte del cuerpo. Los sitios más comunes en las mujeres son los labios genitales -mayores y menores- y el cuello del útero, aunque también el ano o recto. Y en el hombre son el pene y en los testículos. De vez en cuando, aparece un chancro en los labios o en la boca. Las glándulas se pueden hinchar también cerca del chancro por ejemplo. Si un chancro se encuentra en el pene o cerca a la vagina, las glándulas en la ingle suelen hincharse. Ambos chancros y cualquier glándula hinchada suelen durar de 3 a 6 semanas, luego desaparecen. Pero la infección no desaparece, sólo pasa a la siguiente etapa. Efectivamente, si no se le administrada la medicación adecuada, la infección pasará irremediablemente a la segunda fase.

enfermedades-de-transmision-sexual

Sífilis secundaria

los síntomas de la sífilis secundaria suelen aparecer de 2 a 3 meses después de infectarse. A veces ocurren al mismo tiempo que la sífilis primaria, pero en otras ocasiones los síntomas tardan hasta 6 meses en aparecer. La segunda fase comienza cuando las úlceras se están curando o ya están curadas. El síntoma más común son erupciones en la piel de color marrón o rojo, provocando ronchas rosáceas llamadas «clavos sifilíticos» que aparecen en las palmas de las manos y plantas de los pies (que a veces pueden aparecer en otros sitios como pecho, cara o espalda), provocando fiebre, dolor de garganta y de articulaciones, cansancio, pérdida de peso, caída de cabello, falta de apetito y dolor de cabeza. El brote no causa picazón. Los síntomas son iguales a muchos otros problemas de salud, así que la sífilis se ha llamado el “gran imitador". Los clavos sifilíticos pueden ser muy contagiosos si existen heridas, pudiendo incluso contagiar a alguien por el hecho de darle la mano. Cuando la segunda fase termina, la sífilis permanece en el organismo durante mucho tiempo, hasta que vuelve a despertar en la fase primera. Los síntomas secundarios de la sífilis suelen tardar de 1 a 3 meses, pero a veces tardan más tiempo y de vez en cuando los síntomas se van y vienen en el período de un año a dos. Pero aunque algunos de los síntomas de sífilis secundarios se aclaran, la infección continúa. Si en este momento la sífilis no es tratada, la enfermedad avanzará hasta su tercera fase.

Sífilis latente

estamos ya en la tercera fase. La sífilis latente no causa síntomas. La infección se puede detectar solo por una prueba de sangre. Si no se trata, la sífilis latente continúa de por vida. A veces, las infecciones de esta fase no causan problemas serios, pero frecuentemente la enfermedad progresa a la etapa final.

Sífilis tardía

la última fase se caracteriza porque si no es administrado el tratamiento adecuado, la enfermedad ataca directamente al sistema nervioso y puede afectar a órganos internos como el cerebro, corazón, hígado, vasos sanguíneos, huesos, articulaciones, etc. En esta fase el daño puede ser tan grave que puede causar parálisis, problemas mentales, ceguera, sordera, insuficiencia cardiaca y hasta la muerte de la persona enferma.

Efectos de la sífilis en la mujer embarazada

La bacteria de la sífilis puede infectar al bebé de una mujer durante el embarazo. Dependiendo de cuánto tiempo una mujer embarazada ha estado infectada, puede enfrentar un alto riesgo de tener un mortinato (bebé nacido muerto) o dar a luz un bebé que muere poco después de haber nacido. Un bebé infectado puede que nazca sin los signos y síntomas de la enfermedad. Sin embargo, si no es sometido a tratamiento de inmediato, el bebé puede presentar serios problemas al cabo de unas cuantas semanas. Si estos bebés no reciben tratamiento, pueden sufrir de retardo del desarrollo, convulsiones o morir.

Relación entre la Sífilis y el VIH

Las úlceras genitales (chancros) producidos por la sífilis hacen que sea más fácil trasmitir y contraer la infección por VIH por vía sexual. Se calcula que el riesgo de contraer la infección por VIH es de 2 a 5 veces más alto cuando está presente la sífilis.

Las ETSs ulcerosas que producen chancros, úlceras o rupturas de la piel o de las mucosas, tales como la sífilis, rompen las barreras que protegen contra las infecciones. Las úlceras genitales producidas por la sífilis pueden sangrar fácilmente y cuando entran en contacto con la mucosa oral o rectal durante la relación sexual aumentan las probabilidades de infección y la susceptibilidad al VIH. Padecer de otras ETS es un importante factor que predispone a la posibilidad de contraer la infección por VIH porque las ETS son un marcador de las conductas asociadas a la transmisión del VIH.

Tratamiento de la Sífilis

Antiguamente se trataba con mercurio, lo cual hizo famosa la frase “una noche con Venus y luego toda una vida con Mercurio”, pero este tratamiento era más tóxico que beneficioso.

En 1901 el bacteriólogo alemán Paul Ehrlich sintetizó el Salvarsán, un compuesto orgánico del arsénico, concebido específicamente para el tratamiento de la sífilis y que se convirtió en uno de los primeros fármacos sintéticos eficaces para la curación de enfermedades infecciosas. El Salvarsán (y su derivado, el Neosalvarsán) se abandonaron a partir de 1944, en favor del tratamiento antibiótico con penicilina, mucho más eficaz.

Actualmente, la curación de la sífilis es relativamente sencilla en su fase inicial, ya que se trata con penicilina. No obstante, las personas alérgicas a la penicilina no tiene por qué asustarse, puesto que existen otros tratamientos antibióticos para ellas.

Este es un tratamiento eficaz para la curación de la sífilis en sus primeras fases, por eso es tan importante que las personas que mantienen relaciones sexuales de riesgo se hagan las pruebas pertinentes para detectar ésta u otras enfermedades de transmisión sexual.

Secuelas

Tratada a tiempo, la enfermedad tiene cura sencilla sin dejar secuelas.

El padecer la sífilis aumenta el riesgo de contraer otras enfermedades de transmisión sexual (como el VIH), ya que los chancros son una vía fácil de entrada en el organismo.

Si no se trata a tiempo, puede ocasionar:

  • Ulceraciones en la piel.
  • Problemas circulatorios.
  • Ceguera.
  • Parálisis.
  • Demencia.
  • Trastornos neurológicos.
  • Muerte.

En algunos casos, las personas que supuestamente ya han obtenido la cura todavía pueden infectar a los demás.

El haber padecido sífilis y haberse curado no implica inmunidad, ya que rápidamente se puede volver a contraer. El hecho de que una persona haya tenido sífilis una vez no la protege de tenerla de nuevo. Una persona puede seguir siendo susceptible a la reinfección aun cuando se haya curado con el tratamiento. Solamente las pruebas de laboratorio pueden confirmar si una persona tiene sífilis. Dado que los chancros sifilíticos pueden estar escondidos en la vagina, el recto o la boca, es probable que una persona no se entere de que su pareja sexual tiene sífilis. La/el médic@ le ayudará a determinar si es necesario hacer nuevamente las pruebas de detección de la sífilis después de que haya concluido el tratamiento.

Si crees que puedes tener una enfermedad de transmisión sexual o la Sífilis, puedes ponerte en contacto con nosotros o acercarte a la Clínica Askabide, para pedir cita y ayudarte lo antes posible. Llevamos más de 30 años ayudando a nuestros pacientes.

Información sobre la Sífilis
Clínica Askabide
Guipúzcoa España
© 2014 ASKABIDE.COM - Todos los derechos reservados | Desarrollo, diseño y SEO por: