Información sobre la Cistitis

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Prácticamente todas las mujeres hemos sentido en algún momento una sensación de dolor-ardor-escozor al orinar. Se tienen muchas ganas, pero se orina poco y con una sensación de quemazón o escozor. Esto puede ser debido a la cistitis.

Aunque todavía hay personas que creen que la cistitis se produce "por haber cogido un frío", lo cierto es que la causa es una inflamación de la vejiga urinaria, producida por una bacteria -Escherichia coli- que habitualmente vive cómodamente en nuestro intestino, pero que en un momento dado se nos cuela desde el ano hasta la vagina y de ahí a la uretra.

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Nuestros tres orificios -ano, vagina y uretra- están geográficamente muy próximos, lo cual hace que las diferentes bacterias que parasitan en nuestro cuerpo cambien de morada, provocando reacciones inflamatorias e infecciones. Por ello, es necesario que nos cambiemos diariamente de ropa interior. Y también es preferible usar ropa interior de algodón. En ocasiones la cistitis también puede tener otras causas, relacionadas, por ejemplo, con el coito y con la falta de higiene en el varón.

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Qué es

La cistitis es una infección bacteriana de las vías urinarias bajas. Una infección que provoca una inflamación de la vejiga y de la uretra. Entre un 20 y un 40% de las mujeres sufrimos, al menos una vez en la vida, este tipo de infección. Para algunas, las cistitis suelen sobrevenir con cierta regularidad. Estamos hablando de las mujeres jóvenes, sexualmente activas.

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Las bacterias presentes en el ano pueden llegar a la uretra y a la vejiga. La orina constituye un medio propicio para la multiplicación de las bacterias. Una infección puede desarrollarse a nivel de la vejiga y provocar una inflamación: la vejiga se irrita, de ahí los dolores, y no tolera más la presencia de orina, de ahí su eliminación continua y en pequeñas cantidades.

Por qué es una infección que afecta principalmente a la mujeres

La cistitis es una de las inflamaciones más frecuentes e incómodas y se convierte en una de las principales causas de las visitas a la ginecóloga. Las mujeres somos el grupo demográfico más propenso a sufrir de cistitis.

Las mujeres somos más propensas a contraer infecciones urinarias, debido principalmente a dos características anatómicas: Una uretra más corta que la del hombre y más próxima al ano. La suma de ambas características hacen que las mujeres seamos mucho más propensas a infecciones. Debido a esto, las mujeres también tenemos mayor probabilidad de padecer una infección de orina después de mantener relaciones sexuales.

Casi todas las mujeres sufrimos de cistitis en algún momento de nuestras vidas, y una de cada cinco mujeres que han sufrido de cistitis volverá a padecer de esta condición en el futuro.

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Las causas

La bacteria E.coli, que se encuentra normalmente en el intestino, es una de las principales causas de la cistitis. Pero si logran llegar hasta la uretra es cuando se produce la infección.

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Así, las bacterias de la cistitis pasan del ano a la vagina, y de esta a la uretra. Una vez han entrado a la uretra, las bacterias ascienden hasta la vejiga urinaria, donde, si los mecanismos de defensa del organismo no actúan correctamente, se multiplican y provocan una infección. Esta infección es la que conocemos como cistitis.

Tipos de cistitis

Hay muchos tipos de Cistitis pero las más comunes son:

  • Cistitis intersticial / Cistitis crónica: La cistitis intersticial o cistitis crónica es una inflamación de la vejiga prolongada en el tiempo. Los síntomas son similares a los de una cistitis no crónica, por lo que a menudo este tipo de cistitis no se diagnostica correctamente.
  • Cistitis hemorrágica: Se denomina cistitis hemorrágica a la inflamación de la vesícula en la que hay presencia de sangre en la orina. La quimioterapia puede producir cistitis hemorrágica en enfermos de cáncer, aunque las causas de esta cistitis son muy diversas.
  • Cistitis en el embarazo: Durante el embarazo es habitual que la mujer sufra cistitis. Los cambios producidos por el embarazo en el cuerpo de la mujer, la hacen más propensa a padecer cistitis. Concretamente, estos cambios rebajan su eficiencia del sistema urinario para evacuar la orina, y el riesgo de infección aumenta.

Medidas preventivas

La cistitis, es decir, la presencia de bacterias en la vejiga, es un tipo de infección urinaria muy frecuente, especialmente en las mujeres. Los factores que provocan la aparición de una cistitis son hoy en día bien conocidos. Estos son algunos consejos básicos para prevenir la cistitis:

  • Orinar cada vez que se tengan ganas, vaciando completamente la vejiga. No aguantarse ni demorar el hecho de orinar.
  • Orinar tras hacer el amor para eliminar los gérmenes.
  • Evitar una exagerada higiene íntima, puesto que agrede a las mucosas y las fragiliza.
  • Evitar el estreñimiento, con el fin de disminuir la reproducción de microorganismo en el recto y por tanto la contaminación de la zona perineal.
  • Después de defecar, siempre limpiar el ano de delante hacia atrás y no a la inversa, para evitar que bacterias del intestino puedan pasar a la vagina y luego a la uretra.
  • Beber agua abundantemente -de 2,5 a 3 litros cada día-, para favorecer la eliminación de las bacterias que se puedan acumular en la vejiga.
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  • Ducharse en vez de bañarse. Después de ducharse, secar bien la zona genital con una toalla limpia para evitar la humedad.
  • No permanecer sentada durante mucho tiempo con ropa mojada (bañador).
  • Utilizar ropa interior de algodón que favorezca la ventilación de la zona genital, cambiándola cada día.
  • Evitar los vestidos muy apretados (pantalón, slips, tanga…) y los materiales sintéticos.
  • Durante la regla, es preferible utilizar tampones y evitar el uso de compresas higiénicas.
  • Acudir a una consulta médica ante signos de sospecha de cistitis: ardor, molestia o sensación de arenilla al orinar; necesidad urgente de ir al baño; orina turbia, maloliente e incluso sanguinolenta; sensación de deseo de querer orinar más una vez se ha finalizado la micción.

Los síntomas

Entre los síntomas habituales de la cistitis se encuentran:

  • El principal síntoma de la cistitis es un incontrolable deseo de orinar frecuentemente.
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  • Sensación de picor-ardor-escozor-quemazón al orinar
  • Sensación de tener ganas imperiosas de orinar y no poder
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  • Presencia de pus en la orina
  • Orina de aspecto anormal
  • Olor fuerte o desagradable en la orina.
  • Presencia de sangre en la orina
  • Sensación de dolor
  • Presión y dolor en el pubis
  • Dolor al mantener relaciones sexuales

Cistitis y Sexo

A continuación se presentan algunos consejos relacionados con el sexo para prevenir la cistitis:

  • Lava tus genitales y manos antes y después de tener relaciones sexuales.
  • Usa lubricante para evitar la irritación en los genitales.
  • Después de tener sexo, asegúrate de vaciar por completo tu vejiga para eliminar cualquier tipo de germen y bacterias.

Diagnóstico

Una vez hecha una evaluación de los síntomas de cada mujer, hay distintas pruebas que descartan o confirman el diagnóstico:

  • Citología
  • Análisis de orina
  • Cultivo de orina (urocultivo)
  • Biopsia de la pared de la vejiga

El tratamiento de la cistitis

La cistitis es mucho más frecuente en las mujeres que en los hombres, porque el acceso desde el exterior hasta nuestra vejiga es mucho más corto que en el varón, y está más expuesta a las infecciones. De todos modos, hay mujeres más propensas que otras. En estos casos, hay que acudir a la/el médic@ lo antes posible.

Si no se trata la cistitis, el dolor se extiende por detrás a la espalda y por delante al vientre, pudiendo llegar a alcanzar la inflamación a los riñones. Con frecuencia aparece también la fiebre y una sensación de malestar general parecida a un gripazo.

Cuando se trata con prontitud, el proceso es sencillo y breve. Pero si hemos dejado extender la infección, el tratamiento es más largo y latoso.

El tratamiento necesita antibióticos, al igual que para cualquier otro tipo de infección de origen bacteriano.

El tratamiento puede incluir también:

  • Fármacos que cubren la vejiga: se toman oralmente para recubrir y proteger la vejiga.
  • Antidepresivos y analgésicos: para aliviar el dolor.
  • Antihistamínicos: pueden ayudar a detener el ciclo de inflamación.
  • Antiespasmódicos: pueden aliviar la frecuencia y la urgencia de la micción.

Además de seguir el tratamiento médico, es conveniente llevar a cabo una serie de medidas que ayudan positivamente, tales como lavarse diariamente con agua caliente el área vaginal. Utiliza compresas en lugar de tampones y no te apliques polvos de talco ni desodorantes vaginales.

Métodos naturales

Incluir determinados alimentos en la dieta y eliminar otros que contribuyen a la inflamación de la vejiga puede ayudar a eliminar los síntomas de la cistitis.

Incorporar:

Beber agua en abundancia, ya que el líquido evita la acumulación de bacterias.

La manera de prevenir una cistitis es haciendo el ambiente más hostil a la colonización bacteriana dentro de la vejiga. No sólo se puede tratar la infección con antibióticos sino que se puede evitar que el germen se adhiera a la vejiga. El arándano rojo es un buen método para lograrlo. Sus propiedades han determinado que una de sus sustancias hace que los gérmenes de ámbito intestinal no se peguen a la vejiga urinaria. Lo que hacen es mantenerse en flotación en la orina y son expulsados con la micción. El arándano rojo hace un papel de ayuda. El zumo de arándanos o tabletas de arándanos y la vitamina C aumentan la acidez de la orina, dificultando la proliferación bacteriana. Beber adicionalmente unos 0,3 litros de jugo de arándano rojo (solo o diluido con agua) al día. Estas bayas contienen sustancias (las proantocianidinas) que alisan y suavizan la pared interior de la vejiga de tal forma, que las bacterias dañinas ya no pueden arraigarse. Un estudio publicado en el British Medical Journal, señala que sólo el 16 por ciento de todas las mujeres que bebieron jugo de arándano cada día, sufrieron en los siguientes días una reaparición de la infección. En el grupo de control (mujeres que no bebían jugo de arándano) el porcentaje era a dos veces más alto. El arándano rojo contiene sustancias antioxidantes (proantocianidinas, clase específica de flavonoides-polifenoles) de acción antimicrobiana que impiden que las bacterias se adhieran a las paredes del tracto urinario. Es muy eficaz frente a las infecciones de orina recurrentes y en las cistitis.

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Consumir alimentos que tengan efectos anti-bacterianos, como el orégano, el tomillo, el rábano o la capuchina. Estos alimentos se pueden integrar fácilmente en las comidas diarias. Una alternativa, es tomar su extracto natural en forma de suplementos dietéticos.

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Eliminar (o reducir):

  • Alcohol
  • Comidas ácidas
  • Especias
  • Cafeína, teína
  • Tabaco (el tabaco es una de las principales causas conocidas del cáncer de la vejiga)

Este conjunto de cambios alimenticios aumenta nuestras defensas y mejora nuestro sistema inmunológico, dificultando tanto la aparición de las cistitis como el desarrollo de las cistitis de repetición.

Si tienes Cistitis y necesitas un especialista que te ayude, puedes ponerte en contacto con nosotros o acercarte a la Clínica Askabide, para pedir cita y ayudarte lo antes posible. Llevamos más de 30 años ayudando a nuestros pacientes.

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